martes, 27 de octubre de 2009


"¿Quien hará tu trabajo debajo de mi falda?; la boca que era mía, de qué boca será. El roto de tu ombligo ya no me da la espalda, cuando pierdo contigo las ganas de ganar".
Joaquín Sabina



Vestida toda de margaritas
lunares en mis brazos,
mi espalda.
Cierras los ojos.

Tus manos
música,
mi piel.
Sonrío.



Se dibujan estrellitas -fugaces- en los pentagramas danzantes que pasan a formar nuestros cuerpos; tan musicales, ellos, se encuentran. Y un abrazo basta para sumergirnos de nuevo -sábanas, noche y vino, en la más profunda de las caricias-miradas-roces-sonrisas-besos.
Un beso, talvez uno solo...
Basta y sobra todo, siempre que tu mano se pose en mi cintura, encrespando mis pestañas.