viernes, 12 de octubre de 2007

breve pero rarísima la tarde


torpemente y de golpe me paro en la avenida que tantas veces he cruzado casi casi sin ver de tanto conocerle el asfalto. la diagonal.

yo volvía toda felíz de la feria del libro, después de unas compras interesantes... felíz, como debe ser la lombriz esa de la que tanto hablan.

bueno, a lo que iba es que de pronto, for no reason, me detengo en esta avenida, antes de cruzar la calle, envuelta en una angustia tremenda. me aprieta el pecho una nostalgia que no tengo idea de dónde cuernos sale y entonces, ahí mismo, hora pico de tráfico; cargada de bolsas, bolsitas y bolsotas, como el niágara mismo caen los lagrimones.

no entiendo nada, claro; yo estaba contenta… casi saltando había recorrido las calles del centro unas horas antes.

no quiero ir a mi casa y tampoco quiero entrar al edificio y subir donde mis abuelos, la ofi de mi papá está en la esquina… no quiero ir.

¿dónde voy?

busco el celular

¿a quién quiero llamar?

nadie viene a mi mente

nada pasa

estoy en blanco

estúpida, quieta

15 minutos después (si, estuve parada por 15 minutos, lagrimosa y estúpida y al viento) atino a tomar un taxi, indicar la dirección de mi casa donde, al fin y al cabo, no va a haber nadie a esta hora. ya en mi casa intento descifrar el misterio detrás del arranque nostalgiudo este y nada, che.

creo que el estado de gracia y chaquiroso que traía desde la mañana se convirtió en un bajón con el cuerpo cortado; y la perseguidora, insistentemente acosadora, estaba ya cada vez más cerca. digo estaba, porque ahora que me tomé tres litros de agua (¡cómo deshidratan las lágrimas carajas!) y me siento en la compu, me da como un ataque de risa del lapsus de hace unos minutos.

lo único que el cuerpo me pide ahora es reposo y sano juicio (y… eso está un poco difícil, mi juicio no es sano).

el cielo estuvo rarísimo anoche, hoy un poco también.

ahora no saldré ni a la esquina, he dicho.

subo mi compu al cuarto, me tapo hasta las cejas… o hasta la nariz mejor, para poder ver, y largo un par de pelis.

buenas noches y salud.

jueves, 11 de octubre de 2007

mujer, en tu día, felicidades

'les causeuses' de camille claudel



flores para las más bellas... para todas ellas

las mujeres con quienes tengo el gusto de compartir mi vida:

a ellas

las mujeres de mi familia... de cerca o de lejos, presentes siempre

las mujeres amigas, mujeres hermanas, mujeres brujas, mujeres compañeras:

a ustedes nenas. cómplices y amigas

a todas ustedes

mujeres bolivianas.