miércoles, 25 de julio de 2007

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encuentro ramírez velarde 2007

¡qué familión, caramba! y es que somos tantísimos y tan bonitos.
y eso que muchos fugaron temprano del día de campo, otros no
pudieron llegar por laburo, temporada alta en pasajes, etc.
pero los que estuvimos, fuimos los más.

el primer día fue un cocktail de bienvenida y presentación en el
cual, a pedido de las tías, hice las de presentadora con mi primo
cristian, llamando a la familia, rama por rama para que se presentaran
ellos (imagínense presentar a los descendientes de 10 hijos!!! no no no....
mi joven memoria ya no lo logra).
simpático, agradable, reconocer y conocer a la familia. claro, después
unos rones para brindar, y bandejas con camarones en alguna salsa,
cerdo agridulce, brochetas de carne, pollo... mmmh, ideal para carnívoras
como eu!

no era bailable la cosa, me dijeron, entonces tranquila me vestí como
para foto no más, con tacotes de esos lejanos (high heels) y que sólo
salen para graduaciones y/o matrimonios.
terminé bailando como trompo como todos en la fiesta. los ánimos iban
subiendo...
después de no sentir más mis pies me bajo de esas alturas y con miriana
le metemos una chacarera muy al estilo descalza-sin-tacos-después-de-
varios-rones. entretenidísimo!

el día siguiente el junte era en tiquipaya. todo el día con tooooda la familia
(wawas incluídas). agradable fue hacer las de paparazzi en todo momento.
los ramanonas (descendientes de nona ramírez de estrada, tercera de 18
hijos ramírez velarde, de los que sólo 10 tuvieron descendencia; los de
etiqueta rosadafuccia, osea nosotros) tan animados y ruidosos que estábamos,
comenzamos por rodear la chopera de taquiña en compañía de algunos
ramaluchos y ramanegros... y bueh, al fín, era toda la arboleda al lado de
la chopera bebiendo copiosamente cual moda chapaca yo-te-invito (iniciada
por la mía madre).

generaciones confraternizando y brindando al grito del salud te invito;
del no vale, no ha invitado; del seco seco antes de irse y de tantos otros
amigables gritos.
deliciosa tarde de calorcito con sol de invierno.

a medida que la tarde iba llegando, más se iba
tomando... fotos, claro.
compartiendo historias, cantos, cigarrillos, vasos,
risas, chistes, teléfonos, direcciones... cerveza!

se empezó a llamar luego, rama por rama, para
las fotos. llegamos todos colorados y cada cual su
vaso vacíolleno en la mano y un par de chistes que
hacer mientras posábamos.
genial fue cuando llamaron por generaciones. nosotros,
los primos, habíamos sido millones!!

de todas las edades, tamaños y colores... millones

en fin, fue una tarde muy agradable de compartir y como suele pasar en éste tipo de reuniones, descubrí gentes ya conocidas que eran tías, primas o alguna cosita así de otras ramas de otros colores.

salud ramíritos (al decir del tío lucho)...
¡qué lindo familión, carácteres che!





















fotos cortesía de miriana buss.
1era: mi hermano daniel, miriana y yo.
2nda: primos y primas (4ta generación)
3era: mi hermana pamela, mi madre, ignacio, mariana y yo.
4ta: mariana, bernardo, miriana, yo y daniel.

jueves, 12 de julio de 2007

recopilaciones memoriosas de un lejano país



lima tenía la piel mulata lustrosa, los cabellos ruludísimos y una
sonrisa que no se veía mucho en el lugar en el que trabajaba.
entre sartenes, ollas y condimentos, lima iba balbuceando palabras
en marroquí para demostrar su enojo/frustración/cansancio.
claro que la mayor parte del día la vivía en holandés y de
blanco-sombrero-de-chef.
manejaba esa cocina a su gusto y antojo.

poco o nada se sabía de su vida, porque no hablaba de ella y tampoco
hablaba conmigo. me intrigaba conocerla.

un día, después del trabajo me acerqué decidida a hablarle. algo
llegué a balbucear en holandés. me entendió.
salimos al parqueo y subimos a su auto.

recorrimos la autopista sin intercambiar palabra alguna. llegamos a
su barrio. de amberes conocía yo todo, bueno... casi todo, según
comprobé ese día.
el barrio en el que lima vivía me era totalmente ajeno. edificios que no
concordaban con la imagen que tenía grabada en la cabeza de lo que era
la arquitectura flamenca con su grote markt, su groenplaats, el río schelde...

me sorprendí cuando estábamos ya en el umbral del edificio
blancoverduzco en que vivía ella.
llegamos al departamento. entramos. fotos a color y en blanco y
negro por todo lado... lima con su marido. él con la hija de ambos. la hija...
lima dejó de ser un misterio para mí, pese a no haber cruzado palabra hasta
ese momento. tenía una familia. la ví sonreir.
-aquí vivo. mi humilde morada. ésta es mi hija... ahora está en el colegio y mi
marido la va a buscar. ya debe estar por llegar.
-es linda. ¿qué edad tiene?
-7. es muy inteligente, además. habla perfecto el holandés y el marroquí.
aquí en casa sólo se le permite hablar en marroquí, salvo esté haciendo
tareas para el colegio, entonces está bien. la vida en ésta casa se vive en
marroquí. para estar más como en casa -suspira- hace 10 años que vivo en
este país. no me tratan mal, tengo un buen trabajo, vivimos bien y estamos
juntos los tres, pero no es mi casa.
camina hacia la ventana y me hace un gesto para que la acompañe.
-este barrio es un poco como estar en casa, me dice, todos acá son migrantes...
en su mayoría marroquíes, pero los hay alabaneses, kosovares, africanos,
chechenos... es un poco como en casa. es lo más cerca que tengo de estar en casa.
-vamos a tomar una cerveza.
-vamos. después te acerco a tomar el bus para tu casa. ¿dónde es que vives?
-en borsbeek.

después de ese día, veo a lima en su cocina y creo entender cuando balbucea
en marroquí. en este lugar, el sentimiento de no pertenecer es común.
todos vienen de todos lados; todos hablan distintos idiomas; todos piensan
distinto; recuerdan distintas vidas, historias, personas...
recuerdan, eso hacen. recuerdan.

hace unas noches recordé a lima, dueña y señora de su cocina. recordé su casa,
su barrio, su esposo e hija de foto. recordé nuestras cervezas, su risa, su cabello
ruludísimo.
¿qué será de lima? ¿seguirá dueña y señora de su cocina viviendo su vida
marroquí-en-casa y fuera de ella viviendo en holandés blanco-sombrero-de-chef?

dondequiera que esté lima, la recuerdo.
ya no soy ajena a mi barrio ni albergo el sentimiento de no pertenecer, pero
de cuando en vez recuerdo los días grises de la bélgica que siento ahora tan
lejana. la bélgica que me perteneció después y a quien pertenecí.

lunes, 2 de julio de 2007

un día de verano


en días de sol, la familia entera enloquecía desde
temprano; los loros gritaban más fuerte que nunca
en el primer y segundo patio; gandolfo, el papagayo
azul y amarillo del primer patio, parecía ser el más
entusiasta...
típico día soleado de verano en la casa cassal.

ocho de la mañana y ya era un griterío de primos y
primas alistando las pilchas para ir al río. tíos y tías
en la cocina preparando mochilas con comida, el cooler
con bebidas, corriendo para guardar tohallas, ropa
abrigada para después, bloqueador por si el sol,
bronceador por si el sol... en fin, todo lo que solíamos
llevar al río (parrilla para parrillada, cartas para solitario,
cámara para fotos, flotadores para los más pequeños, y
soga para... )

la camioneta blanca, que me parecía enooorme, hacía campo
a los diez-y-a-veces-más primos. una mini caravana de 2 o 3
autos partía rumbo a tolomosa, santa ana, tomatas grande,
tolomosita... siempre había donde ir y, como todo lo que era
lejos en tarija, llegabamos en 20 minutos... a playas lodosas o
de arenas blancas o de pasto verde (perfecto para la parrillada);
a ríos rocosos, de pozas profundas, turbios turbios, de agua
helada.
todos favoritos, todos geniales.

ya casi chuños de tanto remojo, envueltos en tohallas y cantando,
emprendíamos el retorno, con parada obligatoria en el puente:
a por 7 pastelespornuca, anticuchos-de-a-luca y humintas al horno.
con las mejillas chapooosas y amenaza de gripe de unos cuantos,
llegábamos a la casa con el mismo entusiasmo que habíamos salido.
no nos cansábamos nadita!!!

la lluvia se acercaba y eso era sinónimo de corte de luz que, a su vez,
era sinónimo de saquen las guitarras, prendan las velas, sirvan
chuflays (adults only), y se va la segundita... salud!
tío tío, cantá una vez más pedro canoero, aro aro aro...

aquella infancia de ríos y campo, de lluvias y guitarreadas, de primos
y barquitos de papel, de gandolfo azulyamarillo, de patio uno y patio
dos, de camioneta y puente, de tolomosa a tolomosita...
esa delicia de infancia que me enseñó a nadar, se queda conmigo...
verde, intacta, soleada y lejana.
otra vacación de verano en la casa cassal.