jueves, 29 de marzo de 2007

hoy (ayer) - recopilo - ayer (hoy)

Cuando pasen recibo mis primaveras
y la suerte este echada a descansar
yo miraré tu foto en mi billetera
y que sea lo que
sea
... yo llevo tu sonrisa como bandera,
y que sea lo que sea.
(jorge drexler - sea)


hoy sale el sol, brilla azul el cielo.
todo de azul y sin nubes siquiera... indecente.
recuerdo hace un año estaba radiante el muy pendejo!
ahora de nuevo azulpendejo y yo que me olvido los lentes
oscuros, mierda!

hoy, como tantas veces al salir atropellada hacia el laburo, cruzo
la puerta de mi cuarto y usted mirando, sonriendo... cuándo no!
si si, ya sé! voy tarde y ni me he peinado, pero es que anoche
los vinos pasaron de 4 botellas y ya sabes como se le pegan a una
las sábanas, los ojos, las gotas de la ducha después de una noche
de vinos y charla.

hoy me llega, clavado un año después, un cuadro. es azul también
y tiene naranja y una puerta y blanco y rojo y un pez con verde y
en relieve... es lindo mi cuadro.

hoy decido seguir un día más, muchos días más, los que vengan.
caminando por la ciudad que ya empieza a enfriar, cruzo el puente,
deambulo un poco por las calles... qué lindo es caminar.
el viento se pone cargoso ya y tampoco traigo chompa (roja), mejor
salir del medio y seguir.

hoy las palabras se me caen de la boca casi casi como las
lágrimas de los ojos... es una de tropezar de letras que
no entiendo pero me río y sigosigosigo.
ay compañero, si supiera la de tonterías que una habla y piensa
en días de sol tan azul y ánimos tan blueblueblue.
pero no se preocupe que igual no más brindamos, a su nombre
y por el gustaaazo, siempre.

hoy te saludo, brindo y te guiño el ojo.
hoy, justamente hoy, decido no morir.
hoy es un buen día para vivir.

viernes, 2 de marzo de 2007

octavio

ayer llegó a mi casa octavio como regalo
de cumpleaños (que no fue ayer, sinó el lunes).

es la primera vez que llega octavio,
a mi casa... a mí.

dice que es protector, octavio, y muy fuerte;
aun así, tengo miedo de hacerle daño.

es la primera vez que tengo un octavio en mi cuarto.
él está orgulloso de eso, se vé.
yo, tímida primero; más segura luego.

ya le presenté su nuevo espacio, creo que le gusta,
pero es de noche y no se ve.
ya es de mañana. lo interrogo, lo observo y vemos...
¿qué tal, octavio?

ya le dí de comer. tenía sed.
es joven aun, pero se lo nota despierto, con garra.
me siento felíz con octavio cerca, a mi lado.

retacito verde con espinas y, de corona, nace una
flor roja...
bienvenido octavio... el cactus.