lunes, 2 de julio de 2007

un día de verano


en días de sol, la familia entera enloquecía desde
temprano; los loros gritaban más fuerte que nunca
en el primer y segundo patio; gandolfo, el papagayo
azul y amarillo del primer patio, parecía ser el más
entusiasta...
típico día soleado de verano en la casa cassal.

ocho de la mañana y ya era un griterío de primos y
primas alistando las pilchas para ir al río. tíos y tías
en la cocina preparando mochilas con comida, el cooler
con bebidas, corriendo para guardar tohallas, ropa
abrigada para después, bloqueador por si el sol,
bronceador por si el sol... en fin, todo lo que solíamos
llevar al río (parrilla para parrillada, cartas para solitario,
cámara para fotos, flotadores para los más pequeños, y
soga para... )

la camioneta blanca, que me parecía enooorme, hacía campo
a los diez-y-a-veces-más primos. una mini caravana de 2 o 3
autos partía rumbo a tolomosa, santa ana, tomatas grande,
tolomosita... siempre había donde ir y, como todo lo que era
lejos en tarija, llegabamos en 20 minutos... a playas lodosas o
de arenas blancas o de pasto verde (perfecto para la parrillada);
a ríos rocosos, de pozas profundas, turbios turbios, de agua
helada.
todos favoritos, todos geniales.

ya casi chuños de tanto remojo, envueltos en tohallas y cantando,
emprendíamos el retorno, con parada obligatoria en el puente:
a por 7 pastelespornuca, anticuchos-de-a-luca y humintas al horno.
con las mejillas chapooosas y amenaza de gripe de unos cuantos,
llegábamos a la casa con el mismo entusiasmo que habíamos salido.
no nos cansábamos nadita!!!

la lluvia se acercaba y eso era sinónimo de corte de luz que, a su vez,
era sinónimo de saquen las guitarras, prendan las velas, sirvan
chuflays (adults only), y se va la segundita... salud!
tío tío, cantá una vez más pedro canoero, aro aro aro...

aquella infancia de ríos y campo, de lluvias y guitarreadas, de primos
y barquitos de papel, de gandolfo azulyamarillo, de patio uno y patio
dos, de camioneta y puente, de tolomosa a tolomosita...
esa delicia de infancia que me enseñó a nadar, se queda conmigo...
verde, intacta, soleada y lejana.
otra vacación de verano en la casa cassal.

8 comentarios:

Pablo Flores dijo...

No me quedó muy claro lo que es: o un poema en forma de narración o una narración en forma de poema. En fin, estuvo buena (o). Y cuando tenga un papagayo le voy a poner Gandolfo. Suena gracioso. Me pregunto por qué mis padres no me lo pusieron. Bueno, tal vez al crecer me salían plumas y ahuecaba el ala con facilidad. En todo caso, los perdono.
www.hinfinito.blogspot.com

Fuzzy dijo...

Que buenisimo!!! Me hizo recuerdo del extinto parque botanico de Santa Cruz, las espectaculares lomas de arena de los 80's... que nostalgia.
Sabroso post!!!
Saludos,

vero dijo...

le´fondeou... cambie de cel, bueno, un poco no más, solo los primeros numeros, o el segundo y el tercero mejor dicho... ahora es el 76911842.
y volvi a disponer de mi tiempo, 24horas al día para pasear por la idea esa de encontrar puertas hacia sub-mundos debajo de las hojas. ya te contaré...
un abrazo siempre.

Nadiel Martí Moreno dijo...

lkeahv

El autor del blog debe aprobar todos los comentarios. como francisco franco

me encanta cómo escribes

ya casi chuños de tanto remojo,

flacazul dijo...

pablo,
gracias por pasar.
gandolfo es un nombre genial.
saludo.

fuzzy,
gracias por pasar. en verdad sabroso porque al tiro me dieron ganas de pasteles y humintas... mmm!
salud!

vero,
a ver cuándo apareces, che!
un abrazo.

nadiel,
gracias y pasa cuando quieras.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hola, te convido a leer mis poesias (historias cortitas)...

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Los feriados son espectaculares. Mis padres no eran muy viajeros, pero las pocas veces que lo hicimos la pasamos fenomenal. Ahora, con mis hijos, la historia es más divertida, pues mi esposo y yo sí somos viajeros y nos lanzamos a cualquier lugar.

Me encantaron tus recuerdos.

Saludos cariñosos.

flacazul dijo...

pablo,
gracias por pasar.
gandolfo es un nombre genial.
saludo.

fuzzy,
gracias por pasar. en verdad sabroso porque al tiro me dieron ganas de pasteles y humintas... mmm!
salud!

vero,
a ver cuándo apareces, che!
un abrazo.

nadiel,
gracias y pasa cuando quieras.

otra vez...
paso a visitarte,
un abrazo.

cápsula,
qué bueno que sean de espíritu viajero, che, no hay nada más lindo que una infancia llena de recuerdos de viajes y aventuras. tus hijos son muy afortunados!

cariños para vos también.