jueves, 12 de julio de 2007

recopilaciones memoriosas de un lejano país



lima tenía la piel mulata lustrosa, los cabellos ruludísimos y una
sonrisa que no se veía mucho en el lugar en el que trabajaba.
entre sartenes, ollas y condimentos, lima iba balbuceando palabras
en marroquí para demostrar su enojo/frustración/cansancio.
claro que la mayor parte del día la vivía en holandés y de
blanco-sombrero-de-chef.
manejaba esa cocina a su gusto y antojo.

poco o nada se sabía de su vida, porque no hablaba de ella y tampoco
hablaba conmigo. me intrigaba conocerla.

un día, después del trabajo me acerqué decidida a hablarle. algo
llegué a balbucear en holandés. me entendió.
salimos al parqueo y subimos a su auto.

recorrimos la autopista sin intercambiar palabra alguna. llegamos a
su barrio. de amberes conocía yo todo, bueno... casi todo, según
comprobé ese día.
el barrio en el que lima vivía me era totalmente ajeno. edificios que no
concordaban con la imagen que tenía grabada en la cabeza de lo que era
la arquitectura flamenca con su grote markt, su groenplaats, el río schelde...

me sorprendí cuando estábamos ya en el umbral del edificio
blancoverduzco en que vivía ella.
llegamos al departamento. entramos. fotos a color y en blanco y
negro por todo lado... lima con su marido. él con la hija de ambos. la hija...
lima dejó de ser un misterio para mí, pese a no haber cruzado palabra hasta
ese momento. tenía una familia. la ví sonreir.
-aquí vivo. mi humilde morada. ésta es mi hija... ahora está en el colegio y mi
marido la va a buscar. ya debe estar por llegar.
-es linda. ¿qué edad tiene?
-7. es muy inteligente, además. habla perfecto el holandés y el marroquí.
aquí en casa sólo se le permite hablar en marroquí, salvo esté haciendo
tareas para el colegio, entonces está bien. la vida en ésta casa se vive en
marroquí. para estar más como en casa -suspira- hace 10 años que vivo en
este país. no me tratan mal, tengo un buen trabajo, vivimos bien y estamos
juntos los tres, pero no es mi casa.
camina hacia la ventana y me hace un gesto para que la acompañe.
-este barrio es un poco como estar en casa, me dice, todos acá son migrantes...
en su mayoría marroquíes, pero los hay alabaneses, kosovares, africanos,
chechenos... es un poco como en casa. es lo más cerca que tengo de estar en casa.
-vamos a tomar una cerveza.
-vamos. después te acerco a tomar el bus para tu casa. ¿dónde es que vives?
-en borsbeek.

después de ese día, veo a lima en su cocina y creo entender cuando balbucea
en marroquí. en este lugar, el sentimiento de no pertenecer es común.
todos vienen de todos lados; todos hablan distintos idiomas; todos piensan
distinto; recuerdan distintas vidas, historias, personas...
recuerdan, eso hacen. recuerdan.

hace unas noches recordé a lima, dueña y señora de su cocina. recordé su casa,
su barrio, su esposo e hija de foto. recordé nuestras cervezas, su risa, su cabello
ruludísimo.
¿qué será de lima? ¿seguirá dueña y señora de su cocina viviendo su vida
marroquí-en-casa y fuera de ella viviendo en holandés blanco-sombrero-de-chef?

dondequiera que esté lima, la recuerdo.
ya no soy ajena a mi barrio ni albergo el sentimiento de no pertenecer, pero
de cuando en vez recuerdo los días grises de la bélgica que siento ahora tan
lejana. la bélgica que me perteneció después y a quien pertenecí.

9 comentarios:

Fuzzy dijo...

Me hizo recuerdo de mis dias californianos. La gente de estas ciudades de verdad vive en un mix de culturas diferentisimas. En este pais tenemos dos culturas diferentes y nos estamos queriendo matar unos a otros o por lo menos asi lo quieren hacer ver.
Saludos,

Mar dijo...

:) quiero mas de estos!

[i] dijo...

Son como regalos. Son recuerdos que se guardan. Que parecen soñados. Se va la vida, cambia, pero siempre habrá marroquí-en-casa sin marroquí a veces, pero con pique, cacho y caporal. La vida se lleva cosida a la piel, con gorros-blancos-de-chef, pero con historias también. No importa que pasen los años. Se es pertenenciendo. Se es siendo parte, aunque no se sea. Kosovares, Chechenos, Argelinos, Marroquies, Sudacas... uno y el mismo, con distintas tonalidades y acentos. También uno con aquellos aymaras y quechuas que dejan casa, familia y recuerdos para irse a trabajar sin gorro-blanco-de-chef entre cocinas y ollas, viviendo un aymara-en-casa, aunque su-casa se lleve dentro de la garganta. Somos uno y el mismo. Un abrazo a Lima, donde quiera que esté.

jorge angel dijo...

de ves en cuando, luego de algunas vueltas por la red, uno se encuentra con sitios como este, un placer leerte.

besos

Hugo-Nex dijo...

Lo irónico del caso es que el nivel de desarrollo para un país es medido de acuerdo a la cantidad de consumo de energía electrica, esto nos lleva a que, aquellos paises más "desarrollados" son los que en realidad estan acabando con nuestro planeta (wuau! que descubrimiento..), pero como dice Nata, aunque parezca poco, si nosotros hacemos nuestra parte unida a otras pequeñas partes, hacemos mucho. Abrazos.

RONALDO dijo...

magnífico flaca... 100 puntos!

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Hermoso relato. Cuántas personas con las que convivimos diariamente tienen historias interesantes que contar. Es lindo acercárseles y escuchar...


Abrazos, querida flaca.

flacazul dijo...

fuzzy,
razón tiene usted, compañero.
un abrazo.

mar,
¿de quienes? yo también quiero más
de aquellos, jajaja
ya habrán más.
besos.

ergoth,
'se es pertenenciendo'... me gustó.
uno y el mismo en cualquier parte... se és.
un abrazo.

jorge angel,
gracias por pasar. es genial esto de la red y lo que uno descubre en su diario transitar.
un abrazo.

ronaldo... :)

cápsula,
gracias por pasar. y sí, es enriquecedor acercarse y escuchar.
abrazos para vos también.

laricp dijo...

Hola:
Te felicito por tu blog. Y de paso te mando un enlace al mío por si quieres hecharle un vistazo.

Saludos: Cas_orla


Para ti desde Granada:
http://laricp-desdegranada.blogspot.com/

Tus últimos días en Granada:
http://laricp-casorla.blogspot.com/