lunes, 25 de septiembre de 2006

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mi mirada es nítida como un girasol.
tengo la costumbre de ir por los caminos
mirando a la derecha y a la izquierda,
y de vez en cuando mirando para atrás...

y lo que veo a cada instante
es lo que nunca había visto antes,
y me doy cuenta muy bien de ello...
sé sentir el pasmo escencial
que siente un niño si, al nacer,
de veras reparase en que nacía...
me siento nacido a cada instante
a la eterna novedad del mundo...

creo en el mundo como en una margarita
porque lo veo. pero no pienso en él
porque pensar es no comprender...
el mundo no se ha hecho para que pensemos en él
(pensar es estar enfermo de los ojos),
sino para que lo miremos y estemos de acuerdo...

yo no tengo filosofía: tengo sentidos...
si hablo de la naturaleza, no es porque sepa lo que es,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama
ni sabe por qué ama, ni lo que es amar...
amar es la eterna inocencia,
y la única inocencia es no pensar...


* poema de alberto caeiro en "el guardador de rebaños"
del libro antología poética de fernando pessoa

jueves, 21 de septiembre de 2006

feliz día de las margaritas

feliz día de las flores primaverales,
de las margaritas eternas!

felicidades estudiantes,
que seguimos estudiando y
aprendiendo de la vida...
qué mejor escuela.

ahora un fragmento de canción:

"que más quisiera que pasar la vida entera
como estudiante el día de la primavera
siempre viajando en un asiento de primera
el carpintero de tu balsa de madera"

(andrés calamaro - la parte de adelante)


martes, 19 de septiembre de 2006

con lo que eso duele

(joaquín sabina - alivio de luto)

bay-bay, se acabó el recreo,
el son de tu pay pay vacuna mi deseo.
me consta que no fui, rubia, tu debut,
dímelo todo sin decir ni mú.
asesina, sister morfina,
el para siempre es un bluff en horas de oficina.
desde que no te miro veo amancer,
date el piro y que te folle un pez:
la pasión es una ruina.

nones, porque no quiero
que tus pezones me requisen las despedidas de soltero,
ni que me pisen por segunda vez,
con daños a terceros, señor juez.
mantis religiosa, pantys gaseosa,
botas con media suela rota a fin de mes.
las vecinas se han sentado a ver
cómo agoniza el del noveno b,
entre vírgenes milagrosas.

qué quieres saber de tu prima,
la próxima vez le salto encima.
dónde va a parar si en vez de ayunar
me come como una lima.

naufragué
en las rayas amarillas de los papeles
como un buen pelele.
me cansé
del trajín de los caínes y los abeles,
con lo que eso duele,
mire usted.

conejito, no me presiones,
maldito móvil tanto ring ring tocando los cojones.
te lo repito por tercera vez:
no me apuntes con el almirez.
que abogado tan fino y mal pagado,
si quieres firmo tablas en el ajedrez,
tienes que aprender a decir adiós,
la mejor distancia es la mayor,
cuando un taxi es una ambulancia.

qué quieres saber de tu prima,
primero debajo luego encima.
dónde va a parar si en vez de ayunar
me come como una lima.

derrapé
en las noches duermevela de los moteles
pagando aranceles.
me cansé
del run run de los palmeros y los caireles,
con lo que eso duele.

y después de tí lunas y lunares
la vuelta al calcetín, las sábanas impares,
la baba de las putas sin pedigrí,
la cicuta de los bares.

me manché
con las arias legionarias de los cuarteles
como un buen pelele.
me cansé
del trajín de los caínes y los abeles,
con lo que eso duele,
madmuasel.

tanto por hacer,
me cansé,
del budismo zen de la tele,
de los desamores que huelen.

viernes, 15 de septiembre de 2006

un retazo

otra vez mi niña abre enormes los ojos.
el viento sopla fuerte, pequeña.
que se lleve todo, todito.

se deslumbra otra vez mi encanto
y cae de rodillas bajo el cielo azul
desencantada y cantando.

no cruces ese lado, no saltes de ese puente,
no mires directo al sol, no lluevas palabras,
ponte linda, mi pequeña, ya llega el día.
muestra los dientes al sonreir, no carcajees,
no guiñes el ojo a desconocidos,
no vistas faldas cuando sople el viento,
cruza las piernas al sentarte,
no las cruces para caminar.

que no te tiemble la mirada cuando mires,
que no te quiebren los ojos cuando te vean.
no encojas la nariz cuando te enojes,
no frunzas el ceño cuando pienses.
levanta alta la frente y la nariz con vista horizontal.
abre enormes los ojos, mi pequeña.

ya no falta tanto... es sólo un poco más de andar.
ya falta poco. ya va a comenzar.

miércoles, 6 de septiembre de 2006

una noche más y aun no se va!

hay un caballero que me visita cuando duermo.
elegante él y de hablar pausado, me lleva de paseo
por anchos mares, elevadas montañas y desiertos
desiertos. me toma de la mano, mi flamante
gentleman y suave y al oído me regala versos
escondidos, me bebe vinos en la noche y de la mano,
el misterioso caballero y yo, volamos cielos ficticios
tan reales como él y yo.

otra vez aparece el caballero alado a robarme sueños.
-siempre sugerente usted, mi estimado-
de la mano, esta vez me lleva al mar, mi dulce navegante,
a mojar los pies en la orilla y empujar con los ojos las olas.
-mira, nos han traído el mar!- me dice mi marinero de
blanco -nos han traído el mar!-

despierto con el ruido de niños correteando y gritando
en la calle de día sin autos. tras las cortinas el sol radiante.
agarro la bici y salgo a encontrarme con el día.
mi caballero rampante me acompaña en el recuerdo de
otra noche de trampas, murmullos, olas y besos... muchos besos.

domingo, 3 de septiembre de 2006

de rencuentros y quereres

tenía la sonrisa estampada de margaritas
iguales a las del vestido que con el viento
atrevido se ondoneaba dejando ver
las pantorrillas también estampadas
de margaritas como los ojos que veían
y no creían lo que veían cuando bajo la luna
los ojos de ellos brillaban y juntos se reían
mis más antíguos cariños bajo lunas de vino
y largos recuerdos de noches lejanas y profanas
cuando nosotros igual que hoy
nosotros nos queríamos tanto