lunes, 20 de febrero de 2006

fragmentos de un discurso amoroso

el cuerpo del otro

cuerpo. todo pensamiento, toda emoción, todo interés
sucitados en el sujeto amoroso por el cuerpo amado.

veía todo su rostro, su cuerpo, fríamente: sus pestañas,
la uña de su pulgar, la finura de sus cejas, de sus labios,
el esmalte de sus ojos, un toque de belleza, una manera
de extender los dedos al fumar; estaba fascinado -no
siendo la fascinación, en suma, más que el extremo del
desapego- por esta suerte de figurín coloreado, porcelanizado,
vitrificado, en el que podía leer, sin comprender nada,
la causa de mi deseo.

el alba

despertar. modos diversos bajo los cuales el sujeto
amoroso se vuelve a encontrar, al despertar, sitiado
por la inquietud de su pasión.

despertares tristes, despertares desgarradores (de ternura),
despertares blancos, despertares inocentes, despertares
pánicos (octavio se despierta de un desmayo: "de golpe sus
desdichas se presentaron ante su pensamiento: no se muere
de dolor, o se hubiese muerto en ese instante").

*stendhal, armance, 115.

roland barthes, "fragmentos de un discurso amoroso"

6 comentarios:

feroz caperucita dijo...

hey! yo quiero que me publiques como a Barthes, pero bajo el siguiente título: Amorosos Fragmentos de mi Discurso y abajo vas poniendo todas las cartas de las que te hice complice :)

Mar dijo...

siempre le gustó a la feroz el género epistolar... dicen
hermoso che

flacazul dijo...

jajaa, pues caperucita, un día de estos, me siento y hago la compilación de las cartitas.
sacaré una especie de cadáver exquisito... muy amoroso pero.
un abrazo a mis marianas, ;)
a.

agüita fresca dijo...

que bello despertar..besos hermana

vero dijo...

feliz cumpleaños señorita....

un abrazo inmenso

vero

flacazul dijo...

gracias vero!!
y gracias por el mensajito!
un abrazo,
a.